jueves, 8 de enero de 2009

BOXE-AJEDREZ

¡¡¡¡¡ SE UNEN DOS GRANDES !!!!!
¿ajedrez y el boxeo?
Por un lado, la cabeza, el ejercicio de las neuronas, los buenos modales; por el otro mandan los puños, los golpes, la sangre. Pero existen algunos puntos en común, como la estrategia. Ahora se unen el ajedrez y boxeo llevando al cuerpo humano casi al límite. De lo mental y lo físico a lo máximo.

Las reglas de
este híbrido son muy simples. No existen categorías ni divisiones por peso. Un combate consta de once rounds: seis de ajedrez y cinco de boxeo. Se empieza con ajedrez, cuyos asaltos duran cuatro minutos; en el boxeo, dos. Durante el cambio de disciplina, los adversarios se ponen o quitan los guantes. El que gana en una de las dos modalidades, por KO en boxeo, jaque mate o porque ha pasado el tiempo en ajedrez, es declarado vencedor inmediatamente. Si al término del encuentro ninguno ha logrado batir a su enemigo, los jueces deciden quién se lleva la victoria a los puntos, computando la actuación en los dos deportes. En principio, los pegadores tienen ventaja sobre los pensadores. Un buen púgil (o mal jugador de ajedrez) sólo tendría que dejar pasar el tiempo en el tablero e intentar noquear a su rival en la pelea de boxeo. O mandarle groggy a mover fichas.
De momento, el concepto ha calado hondo en Alemania, Holanda, Bélgica y Rusia. El actual campeón del mundo es una emergente estrella siberiana de 19 años, Nikolay El Jefe Sazhin. Este estudiante de Matemáticas co
nquistó el cinturón en el quinto asalto por el título, con un jaque mate al alemán Frank Anti Terror Stoldt, de 38 años, policía y entrenador en Kosovo para las Naciones Unidas.
Un concepto parecido al chess boxing se había visto en la película Uuno Turhaparo - herra Helsingin herra, donde Uuno juega ajedrez contra una persona usando un sistema de manos libres y a la par boxea con otra persona. Recientemente, alrededor de unas 400 personas se dieron cita en el teatro Gloria de Colonia, para ver 2 peleas de chessboxing. Zoran Mijatovic jugó el Gambito de dama, pero Frank Stold se encontraba bien preparado, en el séptimo round de ajedrez, Mijatovic se encontraba a 3 jugadas de sufrir un jaque mate, por lo que se rindió. Stoldt controló además los rounds de boxeo.



¿Qué será de la vida que tendrá el Chess-Boxing? Por lo pronto goza de buena salud y tú... ¿qué piensas? ¿qué tipo de jugador serías? ¿rompe con tu código ético y deontológico por algún lado?, a mi me parece una modalidad interesante (me mola el ajedrez y me mola el boxeo) aunque aun parece que tiene que equipararse y buscar el punto idóneo con sus normas de juego.

Para más información visita su web oficial:
http://site.wcbo.org/content/index_en.html

viernes, 2 de enero de 2009

ALI Vs. FRAZIER

Fueron tres peleas entre ambos, las tres consideradas entre las 50 mejores de todos los tiempos. De los tres épicos combates Frazier se impuso en New York City por decision unánime el 8 de marzo de 1971; por su parte, Muhammad Ali ganó por decisión unánime el 28 de Enero de 1974 en New York y por TKO el 1975-10-01 en Quezon City, Filipinas.

LOS PRIMEROS ORÍGENES DEL BOXEO

Entre los deportes que se practicaban en la antigua Grecia, en los Juegos Olímpicos, estaba el boxeo. Desde sus orígenes fue un deporte popular. En Roma, los contendientes usaban los cestus, protectores metálicos para las manos, tachonado de clavos con el que llegaban hasta a matar a sus contendientes.
La lucha y el boxeo son dos de los deportes más antiguos, y hay registros que se remontan al cuarto milenio antes de Cristo, en Egipto y Oriente. Los primeros datos de una pelea de boxeo en los tiempos modernos, se ubica en Inglaterra en 1681: el Duque de Albermarle organizó un combate entre su mayordomo y su carnicero. ya en el siglo XVIII se lucha por dinero (en esa época sin guantes) y los espectadores hacen apuestas.
El primer campeón de los pesos pesados fue el inglés James Figg, en 1719.El primer reglamento fue formulado en 1743 por el campeón John Broughton. Luego fueron modificados y cambiados. En 1865, se comienza a aplicar la reglamentación redactada por el marqués de Queensberry y han permanecido hasta la actualidad. El último campeón de los pesos pesados con los puños desnudos fue el estadounidense John L. Sullivan, quien peleó y ganó el último combate autorizado de este tipo en 1889 contra Jake Kilrain. Bajo las reglas de Queensberry, cuando tuvo que usar guantes, Sullivan perdió el campeonato de los pesos pesados siendo derrotado por James Corbett, en Nueva Orleans (Luisiana) el 7 de septiembre de 1892.
El púgil inglés Billy Edwards, primer Campeón Mundial de peso liviano reconocido, puso en juego su título frente al estadounidense Tom Collins, en un match que comenzó el 24 de mayo de 1871. A poco de iniciarse el combate, apareció la policía, debiendo huir púgiles y público. Prosiguieron el encuentro al día siguiente, y al cabo de 25 rounds debió suspenderse la pelea que era a "finish" por falta de luz. El combate se reanudó el 26 de mayo, y la policía reapareció, y fueron arrestados presentes y boxeadores. Los púgiles debieron pagar una multa de U$S1000 y un año de prisión. Apelaron y recuperaron su libertad el 6 de diciembre de ese año.
Nuevamente, Billy Edwars puso en juego su título el 2 de septiembre de 1872, frente a su compatriota, el inglés Arthur Chambers, en Canadá, cerca de la frontera con los Estados Unidos. Perdió Edwards... por haberle propinado un mordisco en la espalda a su rival en el 25º round, cuando éste lanzó un grito (Aunque algunos opinaron que el mordisco se lo propinó su mánager al ir a su rincón después de gritar).

Sra. ROSA, LA CAMPEONA EUROPEA

María Jesús Rosa es una boxeadora española nacida el 20 de junio de 1974 en Magarinos, Madrid, España. Mide 154 cm. y pesa alrededor de 51 Kg.
Fue entrenada por José Chumilla. Su primer combate profesional fue en
1999 contra la campeona española Esther Paez.
Desde el
5 de marzo de 2002, tras noquear a Viktoria Varga, es la campeona de Europa de peso mosca. Ha peleado con grandes boxeadoras como la estadounidense Terri Moss o la alemana Regina Halmich. Precisamente su último combate ha sido con ella por el título mundial de Campeona de peso mosca; aunque perdió por decisión de los jueces, la crítica dice que tal decisión fue injusta.
Su récord es de 19 combates ganados (4 por
KO), 1 perdido y ninguno empatado.

Algunas de sus declaraciones más llamativas:
- "Me aficioné al boxeo por ir a buscar a mi novio al gimnasio"
- "El Boxeo no es un deporte violento sino que, por el contrario, es muy completo, posee una estética, un baile y una gran concentración mental"

- "Mi familia ve mal este asunto. Hay mucha leyenda, creen que por ser boxeadora voy a tener malas compañías o me van a dejar inválida. En la actualidad, hay mucha seguridad en el ring"
- "Qué va, yo no soy tan violenta. Lo que pasa es que soy muy pequeña y me tengo que echar pa'lante. Luego, en mi vida normal, soy muy tranquila y muy femenina", explica María Jesús Rosa quien dice que, afortunadamente, todavía nngún golpe le ha dejado marca alguna en su cuerpo o en su cara, "lo que para mí, como para cualquier mujer, sería una tragedia".

jueves, 1 de enero de 2009

JOE LOUIS Vs MAX SCHMELING

CARLOS MONZÓN

Carlos Monzón (*San Javier, Santa Fe, 7 de agosto de 1942 - † Los Cerrillos, Santa Fe, 8 de enero de 1995) fue un boxeador argentino que alcanzó el título de campeón mundial de la categoría mediano, entre los años 1970 y 1977.
Era el quinto hijo de Amalia Ledesma y Roque Monzón, de orígenes humildes. Cuando se encontraba en el tercer grado de la educación primaria, abandonó los estudios para comenzara a trabajar y colaborar con el sustento familiar. Trabajó como repartidor de aguas gasificadas (sodero), repartidor de leche, canillita (vendedor de diarios), al tiempo que, interesado por el boxeo, ingresó a los gimnasios para participar en la liga local amateur. Su primer combate en esta categoría fue el 2 de octubre de 1959 y el último, antes de pasar al profesionalismo, el 12 de diciembre de 1962.
Considerado la figura más importante del boxeo de su país, en 1970 se proclamó campeón mundial de los pesos medios, tras vencer por KO a Nino Benvenutti. Desde entonces demostró ser el mejor en su categoría, permaneciendo imbatido los últimos 81 combates de su carrera, durante un período de trece años. De un total de cien combates, ganó 87, 59 de ellos por KO, hizo nueve combates nulos y únicamente sufrió tres derrotas. En 1977 se retiró del pugilismo tras catorce defensas del título. Algunos de los oponentes a los que derrotó fueron Emile Griffith, Denny Moyer, Bennie Briscoe, José Napoles y Rodrigo Valdés, a quien venció en dos ocasiones al final de su carrera.
Se casó en segundas nupcias con Alicia Muñiz con quien tuvo un hijo. La vida con ella se tornó insportable, terminando el matrimonio en un incidente que marcaría su vida. El 14 de febrero de 1988 su esposa murió a causa de heridas recibidas producto de su caída desde el balcón de la casa que ocupaban en el balneario de Mar del Plata, de la cual se acusó a Monzón de ser el responsable. El boxeador fue juzgado y declarado culpable en un juicio polémico y mediático y fue condenado a 11 años de prisión por homicidio simple.
Cuando se encontraba en la etapa final de su condena, comenzó a gozar de salidas restringidas para trabajar. En una de ellas murió en un accidente automovilístico el 8 de enero de 1995, en la localidad de Los Cerrillos en la provincia de Santa Fe.

Carlos Monzón es considerado uno de los más grandes deportistas de Argentina, alcanzando la fama que sólo han ostentado personajes como Diego Armando Maradona, Guillermo Vilas o Juan Manuel Fangio. A su retiro tenía el récord de 100 peleas como profesional, con 87 ganadas (59 antes del límite), 10 empates y solo 3 derrotas.

Su vida privada no estuvo exenta de la violencia que desplegaba en el ring. Procesado por el asesinato de su compañera y madre de su hijo, fue condenado a once años de prisión.

JOE LOUIS, EL BOMBARDERO DE DETROIT

Joe Louis salió de la miseria para conquistar la gloria en el boxeo
La fama puede alcanzarse de muchas maneras. Y Joseph Joe Louis Barrow, “El bombardero” de Detroit, es un ejemplo de cómo un hombre puede hacerse célebre y convertirse en el ídolo de las muchedumbres, gracias a la fortaleza física y al poder contundente de sus puños.
Ningún otro boxeador como él combinó excelente técnica pugilística, al mezclar tan buena defensa y un ataque demoledor, con una pegada devastadora. Tan destructiva como la de Jack Dempsey o Rocky Marciano. Tenía una guardia magnífica. Su jab llevaba el poder de un gancho…
Conoció la miseria y las privaciones en Alabama. Cuando aún no había aprendido a caminar, quedó huérfano de padre. Y al casarse su madre Lyli en nuevas nupcias, todos se marcharon a vivir en Detroit; Joe tenía 12 años y desempeñó los más diversos oficios para ayudarle a su familia.
Pero Louis nunca se conformó con estar encadenado a la pobreza. En algunos sitios no le dejaban entrar a causa del color de su piel; en otros se mofaban de él… Por ello aprendió a manejar sus puños: para defenderse e impedir burlas.
Después de un inicio exitoso en 1934, obtuvo el derecho a pelear con el campeón James Joseph Braddock el 22 de junio de 1937, en Chicago. Louis le dio una paliza y lo noqueó para ganar el cinturón, con 23 años. El público estadounidense se regocijó con el triunfo del “Bombardero”.
La única derrota en sus mejores tiempos fue ante el alemán Max Schmeling, una de las últimas figuras del predominio blanco; sucedió en Nueva York (1936). Lograría su venganza en la conocida pelea “Estados Unidos contra los nazis”. En dos minutos y 34 segundos del primer episodio, quebró dos vértebras de la espalda de Schmeling y lo envió al piso cuatro veces (1938).
De ahí en adelante ostentó la aureola del peso pesado invencible y los triunfos se sucedieron, con derroche de elegancia y contundencia, ante los astros de la época: Primo Carnera, Max Baer, Billy Conn, Paulino Uzcudum, Jack Sharkey, Tony Galento, Arturo Godoy y Jersey Joe Walcott, entre otros.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Louis estaba en la cúspide de su carrera en el mundillo de las cuerdas, pero renunció a percibir millones de dólares más al decidir enrolarse en el ejército norteamericano y dar combates de exhibición para los soldados, por sólo $45 que recibía de paga al mes.
En más de 11 años como campeón, ganó $4,5 millones y estableció un récord muy difícil de igualar, que todavía no ha sido superado: defendió con éxito la corona durante 25 combates. Pertenece, sin embargo, a ese grupo de pugilistas que nunca supieron cuándo retirarse a tiempo y con dignidad.
Louis se alejó por primera vez, el 28 de febrero de 1949. Sin embargo, 27 meses después dejó su aislamiento, debido a presiones económicas por malos negocios y el saqueo del séquito que revoloteaba a su alrededor. Con el deseo de pelear y la confianza de que vencería al monarca Ezzard Charles, retornó el 27 de setiembre de 1950, pero perdió una decisión en 15 episodios.
Joe ya no era el mismo. El 26 de octubre de 1951, abatido por los golpes y los años, fue noqueado en el octavo asalto por un italo-americano que se abría pasado en los tinglados: Rocky Marciano, que no celebró la victoria. Nadie lo hizo. Sería la última pelea a sus 37 años, en el final de su carrera.
Los últimos años del “pugilista del siglo”, los vivió acosado por las deudas, el fisco, los problemas emocionales (casado cinco veces) y una quiebra total. Había conseguido un empleo como recepcionista en el famoso hotel Caesar Palace, en Las Vegas...
El corazón le dio el último nocaut de su vida, luego de padecer problemas de salud desde 1970, por las secuelas de los golpes recibidos en su carrera. Pocas horas después de ver una pelea entre Larry Holmes y Trevor Berbick, Joe murió en Las Vegas de una deficiencia cardíaca, a los 66 años, en 1981




La estatua del puño de Joe Lewis rememora al bombardero de Detroit.